viernes, 13 de mayo de 2011

Ley Antidiscriminatoria: Pluralismo a la medida del poder hegemónico

La tramitación de la Ley que establece medidas en contra de la discriminación o Ley Antidiscriminatoria ha tenido una larga tramitación en Chile. Desde el 2002 fecha en que se presenta al parlamento hasta el 2011 el proceso ha sido una muestra permanente de la fractura del pluralismo democrático que existe en este país.
A continuación algunos argumentos que sustentan lo anterior:
1.- La ley se presenta con 55 artículos; el presidente Ricardo Lagos devuelve un proyecto de 08 artículos.
2.- Las estrategias de los grupos fundamentalistas se basaron en tildarla como ley homosexual, lo que habla de la construcción de la diversidad sexual como enemigo, a la vez que inferioriza el derecho a la diferencia de otros grupos minoritarios. Ambas situación significan exclusión.
3.- Las voces de la diversidad no están incorporadas. Estas sólo fueron convocadas en junio del año 2006 y las indicaciones que realizaron a la ley no fueron consideradas. Por lo anterior el pluralismo de la ley lejos está de representar un consenso democrático, pues ni siquiera ha permitido el desarrollo del conflicto.
4.- Algunas organizaciones LTGB se arrogan el liderazgo de haber construido y movilizado la ley. Compleja situación, en el marco de los puntos que se describen, pues la incidencia política se ha transformado en subordinación, sobre todo, porque en gobierno de Piñera se intenta:
·         Eliminar la prohibición de discriminación por género
·         Se reduce la función estatal a lo meramente judicial, o sea los aspectos preventivos, entre otros, no son parte de esta Ley lo que siempre fue un sentido de la misma
·         No se plantean acciones afirmativas, lo que es contradictorio con un enfoque pluralista cultural
·         Se plantea sólo para efectos de la ley, o sea, no se hace en el marco de una prohibición general

El pluralismo de este modo está hecho a la medida del poder hegemónico

domingo, 1 de mayo de 2011

I.- Inicios del Movimiento Lésbico: Tensiones con el heterocentrismo.

SELECCION DE TEXTO. ESTE ABORDA SOLO UNA ETAPA DE LO QUE SE DENOMINA MOVIMIENTO LËSBICO. SE ASUMEN LOS SESGOS DEL ESPACIO Y DE LA AUTORA. LA TRANSCRIPCIÓN DE LETRAS EN TAMAÑOS Y COLORES DESORDENADOS, ES SÓLO UN ERROR DE ESTE INSTRUMENTO QUE ESPERAMOS RESOLVER.

El surgimiento del movimiento lésbico se remite -simbólicamente- al asesinato de Mónica Briones, pero políticamente al feminismo incipiente que gestó la participación de algunas lesbianas en el II Encuentro Feminista en LAC. Allí se articuló un espacio no contemplado que reunió a más de 400 lesbianas y heterosexuales definidas y no como tales, pero todas feministas, para analizar esta conjunción que intentó en voz de Cecilia Riquelme “…Hacer real la diversidad plural del feminismo (…)”. Dicho encuentro y el asesinato lesbofóbico de Mónica trazan el nacimiento del Colectivo lésbico feminista Ayuquelén en 1984.

Ayuquelén funcionó en un espacio facilitado por La Morada lo que fue mencionado en una entrevista otorgada a revista APSI en 1987. Era la primera vez que se hablaba pública y políticamente de lesbianismo en Chile lo que inquietó a la fundación. En palabras de Riquelme “…Había muchas hétero-feministas que no querían ni saber de las lesbianas. En muchos encuentros feministas fuimos ignoradas del “menú”, incluso hay un montón de lesbianas que son parte del movimiento feminista pero que nunca lo asumieron políticamente (…) se reunió toda la plana mayor y lo primero que dijeron fue “¿A quién le pidieron permiso para dar una entrevista en La Morada?”. Y nosotras quedamos como “Ah, ¿entonces teníamos que pedir permiso? Descalificaron todo, y desconocieron algo que era lo más importante para nosotras: la visibilidad”.
La versión de Margarita Pisano- citada como quien extendió la invitación para  que se reunieran en el lugar- enfatiza que la actuancia de las Ayuque- en ese momento- ponía en riesgo la seguridad de un espacio que estaba en el ojo de la dictadura. Esta postura se refuerza a través de  la carta enviada por La Morada a la Revista APSI  que indicaba que “Ayuquelén es uno de los tantos grupos que se reúnen en su local, que las entrevistadas dieron al tema un tratamiento superficial y sensacionalista que sólo contribuye a reforzar los prejuicios existentes y que debieron prevenir las posibles represalias que la entrevista pudiera ocasionar a La Morada”.
Por un lado- lo indicado a la fecha- establece la relación de alianza natural del feminismo con el lesbianismo, en tanto, en ese momento no existió otro lugar político que les concediera un espacio de reunión, siendo Pisano- aún parte de La Morada- la que abre espacios a Ayuquelén. Por otro lado facilita lecturas que aluden a un feminismo “heterosexista”, descrito por Norma Mogrovejo en “Un amor que se atrevió a decir su nombre: La lucha de las lesbianas y su relación con los movimientos homosexual y feminista en América Latina”. Mogrovejo asume este pedazo de la historia del activismo lésbico feminista como una conducta recurrente en LAC basada en el miedo y la lesbofobia de los grupos feministas. Para el caso específico chileno- en base a que la historia se comprende en contexto- hago el alcance en torno a que no se puede obviar del análisis las implicancias de la dictadura que se vivía en el país en donde el movimiento feminista y de mujeres se establecieron como flanco de resistencia permanente. Lo anterior, por cierto, que no deja de lado la valiente exposición pública de estas activistas lesbianas que enfrentaron la dictadura militar y que pese al resguardo de sus nombres que se hizo en la entrevista, podrían haber sido objeto de su abismante violencia en condiciones que las desfavorecían del todo.
Para Beatriz Gimeno  la homosexualidad y heterosexualidad no son equivalentes son regímenes que cumplen distintas funciones sociales. “La heterosexualidad, el régimen regulador por excelencia, no es la manera natural de vivir la sexualidad, sino que es una herramienta política y social con una función muy concreta que las feministas denunciaron hace décadas: subordinar las mujeres a los hombres”. Siguiendo esta línea se puede establecer que el feminismo tendrá comportamientos que difieren al sustentarse en las prácticas lésbicas u héteros de quienes lo profesen como ideología, lo que se expresa en este relato fundacional de la relación feminismo/lesbofeminismo.  

Una vía de análisis -no descartable en torno a sus contraposiciones- podría estar dada también en la juventud del movimiento lesbofeminista. Dicha juventud exacerba posiciones que ubicarán en lugares opuestos los conocimientos y las prácticas que como feministas desarrollan aquellas que poseen más experiencia y las que recién ingresan al feminismo. La madurez del lesbofeminismo sería de este modo un escenario interpelado simbólicamente por la experiencia del feminismo liderado por heterosexuales.

Susana Peña en el 2007 describe una asolapada evaluación de los conocimientos de Ayuquelén por parte de las feministas con más experiencia: “Las feministas en ese momento nos preguntaban por los marcos teóricos que manejábamos y yo lo único que conocía – exagerando- eran los marcos de los cuadros que pintaba. Nosotras nos formábamos; nuestra convicción era que las lesbianas se acercaran al feminismo”[1]. Desde la Su se establece que el feminismo era base de la conciencia lesbiana que Ayuquelén promovía; sin embargo, lo que podría haber sido fuente de fortalecimiento era fuente de interferencia a través de  velados alcances de una rigurosidad teórica feminista que a la vez y en la práctica no las incluía y que facilitaba- hago toma de posición- la inferiorización de la identidad  y práctica política lesbiana de las Ayuque.
La ruptura entre Ayuquelén y Fundación La Morada fue inicio de un proceso político que aún no supera las diferenciaciones identitarias y las exigencias políticas que desde allí emanan. Erica Montecinos sintetiza algo de lo que describo en una entrevista a Feministas Tramando “(…) Las lesbianas apoyaron cada una de las demandas de las feministas, pero cuando exigieron que sus demandas  fueran incluidas en los petitorios se vio que no habían roto con los prejuicios instalados por el heteropatriarcado y haciendo caso a su ego imagen, tampoco querían que se vinculara más el feminismo con el lesbianismo. Fue así, como las mismas lesbianas comenzaron entonces a alejarse de las feministas y a comprender que tenían que armar una lucha propia, sin alejarse, claro está de las bases del feminismo”.

A modo de resumen: En 1984 surge la Colectiva Lesbo feminista Ayuquelén;  en 1987 se realiza el I Encuentro Lesbofeminista en México. En ambos momentos la relación e influencia del feminismo “heterosexual” a la práctica lesbofeminista fue significativa. Para ello basta sólo considerar el espacio de reunión brindado por La Morada y la misma participación en los Encuentros Feministas que facilitaron la articulación de las lesbianas no sólo en Chile si no en toda LAC. En 1994 se conforma la Coordinadora Lésbica que participó de modo permanente en la organización del Encuentro Feminista que se realizaría en Cartagena en 1996[2]. Pese a lo indicado la articulación, alianza y/o conjunción política entre lesbianas y hétero feministas no logró consolidarse.
El 08 de marzo de 2006 asumía Michelle Bachelet como Presidenta de Chile. Ese mismo día el lesbofeminismo local y otras lesbianas no asumidas como feministas organizaban una actividad de autogestión que apoyaría la realización del VII Encuentro Lésbico Feminista en nuestro país. Lo que se propuso en el 2004 por varias activistas lésbicas -en donde un referente importante fue el desarrollado por aquellas que pertenecían a Trabajos y Estudios Lésbicos, T.E.L-  sería una realidad en el verano del 2007.
Vicky Quevedo, en medio del desborde emotivo que en muchas causó la elección de Bachelet afirmaba - desde el  escenario instalado en la Alameda- que las lesbianas de MUMS estaban allí. “Derechos de humanas; Derechos de lesbianas”- decía el lienzo que se confundía con la performance de los grupos de anarkas feministas. De manera distinta ambos grupos- las lesbianas y las anarkas- recordaban encender los estados de alerta. Una cantidad significativa de activistas lesbofeministas no estaban en esa manifestación. Agrupadas en la marcha feminista autónoma -que se realizaba en otro punto de Santiago- se preparaban al igual que las lesbianas de MUMS de aquella época, para el evento nocturno cuyo objetivo- ya mencionado- era recaudar fondos para el VII ELFLAC.
Las feministas- asociadas a la institucionalidad- que celebraban la elección de Bachelet ese 08 de marzo no estuvieron en La Habana Vieja lugar en donde las lesbo feministas desarrollaron la actividad de autogestión. Si había feministas autodenominadas y/o asociadas a la corriente autónoma. La tensión autonomía v/s institucionalidad feminista emerge con claridad y se manifiesta en la vinculación con el lesbofeminismo y también en su interior.
[1] Transcripción intervenciones desarrolladas en Foro: “La figura y la política lesbiana a través de la historia” organizado en MUMS por Toli Hernández y Freya Schneider. La mesa se abrió con Yuderkis Espinoza y se cerró con la presencia de las representantes de la colectiva lesbofeminista Las Moiras y la Colectiva lesbomuro activista Las Perlitas.
[2] La Coordinadora Lésbica participó del proceso de organización del Encuentro Feminista de 1996.

ISIG en contra de la violencia trans

La acción de ISIG se centra en lesbianas. Pensarlas, sistematizar su historia, construir conocimientos son  algunos de los focos de su acción. No obstante, ISIG también acompaña, asesora, produce material solicitado por distintos grupos, en donde se enfatiza la acción de colaboración a grupos y personas trans.
Esta semana ISIG acompañó a la líder porteña Zuliana Araya a una reunión con el fiscal Nacional Sabas Chahuán. El objetivo de esta reunión era generar acuerdos respecto de acciones que aseguren la disminución de la violencia que afecta a personas trans en todo el país.
Zuliana Araya, Presidenta del Sindicato Afrodita de Valparaíso, detalló las prácticas violentas con la cuales sociedad civil e instancias policiales agrede a personas trans. El fiscal se comprometió a enviar un oficio que establezca la especial atención que a nivel nacional cada Fiscalía debe poner en torno a la investigación de estos casos.

viernes, 15 de abril de 2011

FORO PAREJAS EN CONFLICTO

Las profesionales del área de Orientación Familiar se contactaron con ISIG para generar su participación en un Foro sobre parejas centrada en la temática lésbica.

En la actividad ISIG otorgó indicaciones respecto de la atención -que en lo ideal -se debe otorgar a lesbianas enfatizando la reflexión sobre los prejuicios y presupuesto sexuales que circulan alrededor, procesos de heteronormatividad, entre otros.

La actividad fue organizada por Orienta Sol como una apuesta abrir el debate de los profesionales en esta área y fortalecer sus intervenciones.

Orienta Sol se ubica en Londres 72 oficina Nº 3. La consulta aborda diversas temáticas de conflictos familiares - de parejas, hijas, madres, etc- desde un enfoque que enfatiza la no discriminación por orientación sexual,  tipo de familia entre otros.

miércoles, 30 de marzo de 2011

LAGOS; KARADIMA...¡TIEMBLA LA IGLESIA!

Las palabras de la activista feminista chilena Adriana Gómez: ¡Tiembla la Iglesia! movilizaron nuestras ganas a darle una vueltecita -a la rápida, pero no descomprometidamente- al último escándalo religioso de la Iglesia chilena.

1.- Como lesbianas no nos podemos abstraer de esta situación, pues la Iglesia es un agente social de poder que ha influido y afectado negativamente la vida de millones de mujeres, lesbianas y bisexuales en el mundo.
La Iglesia se ha constituido a lo largo de la historia en una de las principales fuentes de violencia de quienes simplemente no piensan como ella. Estos casos  evidencian la reproducción de sus lógicas patriarcales, a través de circuitos de poder vedados para la gente "común y corriente" como una lesbiana, una pobre, una mujer 1.

1.- En el caso Karadima una familia muy poderosa- los Matte- pidieron hablar con el fiscal a cargo sobre el caso, éste accedió sin problema. ¿Ocurrirá lo mismo con un asesinato lésbico?

2.- Desde la conquista española que la Iglesia se interpuso en la libertad. Lo haría a través del "pecado nefando" y de los tribunales de inquisición que operaron en toda América castigándolo. Sus imposiciones inventaron una sexualidad americana heterosexual y reproductiva en matrimonio. Los lenguajes y distintos soportes para exacerbar las diferencias con las personas indígenas, erradicaron al margen el sexo entre personas de un mismo sexo o prácticas que en la actualidad se han rotulado como abortivas. Esta erradicación, se llevó a cabo a través de la violencia psicológica, física y la muerte. La iglesia estratégicamente utilizó códigos indígenas para infiltrarse en sus idearios. La organización de la ciudad, la obligatoriedad de la misa, la destrucción de sus registros culturales, son ejemplos someros de lo indicado.

2.- Autoras como Ana Mariella Bacigalupo han registrado datos al respecto en sus trabajos sobre sexualidad indígena

3.- En el siglo XIX se supuso la neutralidad del Estado y el respeto por los derechos y autonomía individuales, sin embargo, la Iglesia coludida con la élites siempre religiosas, lograron neutralizar la embestida liberal racionalista. En base a sus circuitos de influencia  hicieron imposible pensar que la llamada "homosexualidad"- (en ese tiempo se construye ese nombre para designar a las personas que aman a personas de su mismo sexo, desde el tránsito de la persona sodomita a la persona homosexual)-no fuese castigada con cárcel y no fuese tratada de antinatura y de pecado frente a los ojos de su Dios. Esta misma lógica opera en sus actuales afirmaciones sobre el VIH, sobre el aborto. Sobre esto claro que opina, los casos de pedofilia, no merecen su atención. Quedó claro en la conducta que autoridades eclesiásticas y seguidoras/es han manifestado al respecto.

3.- Los trabajos de Focault y diversos abstract que circulan en Internet sobre la construcción de la homosexualidad en LAC profundizan en la información al respecto

4.- La Iglesia se sostiene en profundas contradicciones justificadas en función de "bienes superiores". Estos como tales, están por sobre los derechos de las personas. Karadima recibió el sólido apoyo de un círculo de hierro entre los que se contaba el cardenal Arzobispo de Santiago Francisco Javier Errázuriz y de la familia Matte, una de las más ricas del país. Esto último, sólo concluyó cuando el Vaticano -lo que podría haber sido considerado un milagro si no existieran tantos casos similares que les exigen mejorar su imagen corporativa- determinó la culpabilidad de Karadima. Lagos ha recibido el apoyo de varios personajes del mismo círculo y espera en un Convento en Alemania el desenlace de su historia en donde dos novicias aparentemente abusadas se encuentran involucradas.

4.- Como agente de poder sus actuancias responden a niveles de dominación. Lagos y Karadima pertenecen a la Iglesia. Ver que ocurre con ella será interesante desde la perspectiva de subordinación que como mujer ocupa en esta instancia.

5.- Estos casos demuestran que la Iglesia es una institucuión impresentable, pues la moral que propugna a sus creyentes, se transforma en el patrimonio intangiblle que moviliza violencias a través de la exacerbación de la diferencia de clase, sexual, de género. El discurso de la Iglesia hipoteca los derechos que tenemos a decidir en base a la reificación de la moral católica. El punto es que esto es irracional, pues los idearios que la sostienen no se apoya en evidencia empírica, ni en la ciencia, ni en nada, que no haya sido construido en función de un poderoso capital restringido, que les aleja del resto y que no admite- cual dictadura- cuestionamientos que les modifiquen. Es incréible cómo las personas que han ido siendo relacionadas con el caso apelan al silencio- sobre todo en el caso de Lagos ahora- para resguardar la dignidad de las personas. La Iglesia- que nosotras recordemos- nunca se manifestó públicamente por la dignidad de quienes han sido afectadas/os en estos dos casos. Lo indicado es notoriamente contradictorio, pues la justicia- los datos lo indican- se contrapone al bien superior de la Iglesia.

¿Alguien puede pensar a estas alturas que la Iglesia Católica no tiene sexualidad?. Pues claro que tiene. El  problema es que se ha constituido en base a la represión del deseo. En estos casos -en donde el abuso de poder, se produce en espacios íntimos, exacerbados quizás por las confesiones culposas de niñas y niños que son enfrentados por sus padres desde pequeñas/os a la imposición eclesiástica de la misa y la confesión- para ser positivas- surge a lo menos una esperanza relacionada con la modificación de los escenarios de impunidad que la valentía de algunas y algunos propician.

ABUSOS SEXUALES EN LAS URSULINAS

A propósito de una conversación escuchada en Transantiago (Nombre de servicio de transporte chileno)...

Un proceso de investigación sobre presuntos abusos sexuales cometidos por Paula Lagos -superiora del Las Ursulinas de Maipú en Chile- está a cargo de una fiscal experta en delitos sexuales.Las acusaciones fueron realizadas por una mujer de 40 años, que a los 12 habría sido objeto de los apremios ilegítimos por la aludida "(...) Me tocaba debajo de los calzones cuando tenía 12 años". LUN 31 de marzo pag.2.
En un bus una pareja comentaba el caso, una de sus afirmaciones -que fue la que llamó nuestra atención- es la que planteaba que la monja es lesbiana. Paramos la mano en ese momento y nos metimos en la conversa, pues nos pareció absolutamente necesario:
"Esa monja no es lesbiana; las lesbianas amamos a las mujeres. Esa monja está enferma. Las lesbianas no padecen de ninguna enfermedad mental. Si les sirve- agregamos- el lesbianimo, osea la homosexualidad (que es el nombre que ha patologizado nuestros deseos y placer...eso no lo dijimos) dejó de ser considerada como una enfermedad mental por la comunidad científica en la década de los '70". La pareja nos miró entre incrédula, asustada y sorprendida.
Se nos quedó dando vueltas este caso, en relación a cómo, en especial la Iglesia ha colaborado, con la construcción de la lesbiana como una perversa y la ciencia no ha sido enfática para indicar que no existe relación entre lesbianas y este tipo de acciones. Se entiende, en todo caso, que estas instancias jamás reconocerán que las lesbianas somos potencia transformadora. Sí remamos pa' otro lado, nuestra identidad tortillera rebelde se pierde y queda  esa idea fláccida de que las lesbianas sólo somos en razón de la práctica sexual con otras lesbianas, para el caso de Paula Lagos, independiente de la edad que tenga esa otra.
(Vale decir que en Chile el consentimiento sexual es a los 14 años, si bien hay gente que plantea que dicho corte varía de persona a persona, lo que enfatizamos de este caso, es que no hubo consentimiento, sólo hubo abuso de poder).
Nos quedamos pegadas en ese tema y en cómo, los medios de comunicación representan a las lesbianas como personas enfermas y eso definitivamente no es lo que somos. Pese a esto, esos discursos comunicacionales de odio asolapado nos juegan muy en contra.
Hace unas semanas en la portada de "La cuarta" una noticia sobre los alcances que el SENAME le había hecho a una teleserie que aborda la temática pedofilia nos dejó pa' dentro, pues una de las indicaciones  establecía que el culpable en esa comedia "no tenía que ser necesariamente un homosexual". Cualquier persona piensa ¡claro las personas heterosexuales también abusan de menores de edad!, sin embargo, el problema es que en esa afirmación lo que se decía entre líneas, es que las personas homosexuales son todas pedofílicas. El "necesariamente" es la claúsula de afirmación que construye esta realidad que facilita la justificación de la violencia que nos afecta. En estos se sostiene la equivocadísima afirmación de esa pareja, que esperamos no vuelva a decir tamaña tontera.

lunes, 28 de marzo de 2011

SEXUALIDAD y RAZA

Cuando hablamos de lesbianas, de la potencia revolucionaria que late en nuestras prácticas, se nos ha quedado dando vueltas esto de que lo que somos no sería posible sin la historia que nos antecede. Por eso decidimos rescatar algunos recortes y fragmentos - los modificamos  también- de algunos trabajos que hizo TE.HACHE sobre SEXUALIDAD y RAZA en la etapa colonial. Cada una que lo disfrute o aproveche como quiera. Lo único que está claro es que esta es una larga historia y la alimentamos con estos datos que explican en gran medida algunos por qué de las prácticas y discursos de odio que afectan a lesbianas. Ahora sólo revisaremos unos poquitos con el afán de enfatizar que existe una respuesta  “blanca”(españoles) a un tipo de organización “no blanca”(indígenas) que dirige el tránsito desde la diversidad de sexualidades americanas a aquellas reguladas por la moral cristiana conquistadora. 

1.- Las definiciones  desarrolladas por el conquistador no sólo inferiorizan a la indígena naturalizando clasificaciones que la ubican en ubicación de menoscabo social; sino que a todas aquellas construcciones que no son correspondientes con el universalismo de su pensamiento. La ciencia moral “pedía un argumento más apremiante moralmente para el comportamiento aparentemente antinatural que parecía caracterizar a las culturas de tantos pueblos amerindios[1]. Lo anterior facilitó una relación conflictiva entre sexualidad indígena y el nuevo patrón de poder de vocación mundial (el conquistador).
[1] Edmundo O’Gormann: “La invención de América”. Fondo Cultura Económica.1986

2.- En tiempos de colonización y conquista, en España, hubo debates que ubicaron la sexualidad en el centro de la “ofensiva moral y teológica contra los pecados de la carne que fue intensificándose a medida que avanzaba el siglo XVI”[1]. La discusión -que enunció la importancia de la religión y la moralidad en la sociedad hispana- enfatizó el carácter de pecado de la fornicación. Ésta lo era cuando no tenía fin reproductivo, ya que se le consideró “una forma de injuria y, por lo tanto, un pecado mortal que excluía al pecador del Reino de Dios”[2]. La fornicación simple refería la unión entre un hombre y una mujer que no causaba daño a una tercera persona, no obstante era pecado, pues iba en contra del orden natural matrimonial asegurador de la educación de la progenie. La calificada incluía adulterio, incesto, estupro, rapto y relaciones sodomíticas.
[1] Stuart B.Schuartz “Pecar en las colonias. Mentalidades populares, Inquisición y actitudes hacia la fornicación simple en España, Portugal y las colonias americanas”. Cuadernos de historia moderna Nº 18 , servicio de publicaciones. Yale University - Universidad complutense. Madrid, 1997.
[2] Ibid pp. Nº 157

 3.- Diversas prácticas sexuales que diferían de la matriz cultural judeo/cristiana alertan su moral que las transforman en una problemática a corregir. La desnudez, la honra, la virginidad, el incesto, la poligamia, la homosexualidad afirman la necesidad de la evangelización. Al iniciarse la conquista y colonización de América, a las personas indígenas se les consideró salvajes y les fueron atribuidos pecados capitales, entre estos el paganismo y el sodomismo[1], referenciado en supuestas estructuras biológicas diferenciales entre éstos y los conquistadores. La matriz cultural española racializó la sexualidad, lo que colaboró con la construcción de un otro inferiorizado a través de un aspecto físico que fue relacionado con lo mujeril: “su desnudez, su cabello largo y su escasez de vello y barba, a lo que se contrapuso la imagen del español varonil, barbado y vestido, como símbolos de su dominio “natural” y su civilización[2]. Esta relación reforzaba una representación de los conquistadores, equiparada con lo masculino, y de los conquistados semejantes a lo femenino, lo que no puede ser comprendida sino dentro de la cultura católica vigente que gestaba jerarquías sociales en base al sexo biológico[3].  Las diferencias entre quienes conquistaban y quienes eran objeto de conquista es reforzada por la implementación de una política corporal (racismo), cuyo pigmento (no blanco) es asociado a unas prácticas sexuales que amenazaban la estabilidad moral hispana. Así se gesta un proceso de construcción de diferencias que valida un sólo modelo cultural aceptable- el occidental- basado en la introyección de los valores hispanos en las personas sujetas indígenas.
[1] Francisco Berroa:”Los indios y el pecado nefando”. Instituto de Historia de la Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, 2010.
[2] Fernando Zarco: Masculinidad y Homoerotismo desde el pensamiento decolonial. Universidad Autónoma de Barcelona, 2009.
[3] Esto es abordado por  Jaime Collyer en su último libro “Pecar como Dios Manda”. Catalonia, Santiago 2010, cuando se refiere al rechazo del mapuche al vello corporal, lo que puede resultar ser un dato anecdótico se entrelaza con que la poligamia para ellos era una práctica común y cada hombre tenía cuantas mujeres pudiera financiar. En ese contexto describe la crónica de Alfonso González de Nájera en donde un indígena cuestiona solapadamente el poder imperial al enterarse que el rey de España sólo tenía una mujer. El autor plantea que el choque de dos visiones en nuestro país- polígama/hedonista mapuche y monógama/puritana española facilitó una guerra cruel y despiadada. Este no es un tema que se plantea en este trabajo, sin embargo, abre otras vías de reflexión, en torno, por ejemplo a su pervivencia y relación con las estrictas políticas de sexualidad que rigen en nuestro país.
 4.- Lo anterior exterioriza el horror de la conquista, expresada con radicalidad frente al “pecado nefando” de la sodomía -reprimida judicialmente en España por la Inquisición aragonesa, dada las convergencias teológicas que la calificaron como un comportamiento con contenido herético[1]- y sostiene el fortalecimiento de los contenidos otorgados a la idea de raza a través de  la interpretación hispana de la sexualidad indígena, lo que explica casos como los datados por Serge Gruzinski, en su texto “Las Cenizas del Deseo”. Allí analiza el caso de 14 personas ejecutadas durante el México virreinal por ser sodomitas[2], hecho que sintetiza la contraposición cultural entre ideario sexual conquistador e indígena lo que fue registrado en diversas crónicas de la época.
[1] Fernanda Molina: La herejización de la sodomía en la sociedad moderna, consideraciones teológicas y praxis inquisitorial. Instituto de Historia Argentina y americana Dr. Emilio Ravignani. Buenos Aires , 2009
[2] Gruzinski, Serge. “Las cenizas del deseo. Homosexuales novohispanos a mediados del siglo XVII” en Ortega, Sergio. De la Sanidad a la perversión o de por qué no se cumplía la ley de Dios en la sociedad novohispana (pp.255-290). México: Grijalbo, 1986.

6.- Paula Gunn Allen realiza aportes significativos respecto de cómo los sistemas ginocráticos, son reemplazados por los sistemas atribuidos a la dominación masculina:
El reemplazo de la primacía creadora femenina por la masculina; la destrucción de las instituciones de gobierno tribal y las filosofías en las que están fundadas facilitan  la expulsión de sus tierras, la privación de su sustento económico, y la obligatoriedad de disminuir o abandonar todo emprendimiento del que dependen su subsistencia, filosofía y sistema ritual. Así se transforman en dependientes de las instituciones blancas lo que les exige para sobrevivir la implantación del modelo masculino de organización[1].
[1] Paula Gunn Allen: The Sacred Hoop. Recovering the Feminine in American Indian Traditions. Boston, Beacon Press, 1992. Traducción de Freya Schneider.